recuerdo ese partido por que estaba junto a mi mujer y llevaba dentro de su vientre a mi hija melany. ja la gorda saltaba como si no tenia nada y creo que hasta mi hija lloraba junto a nosotros por aquella alegria. hablando del partido en particular me quedaron esas maravillas de garrafa que nos llevaron a bailar a la cerveza. copamos el centenario y encima le ganamos con baile. fue un dia soñado a pesar que despues vino el campeonato de primera. a pesar que vivimos un momento duro no tenemos que dejar de alentar al taladro y menos en este momento. por que no se olviden que si queremos ser mas grandes tenemos que demostrarlo dia a dia. aguante el taladro carajo!!!